No siempre supe ponerle nombre a lo que sentía. Solo sabía que había un nudo en el pecho, una alerta constante en el cuerpo y una voz interna que decía: "¿Y si no soy suficiente?"
Durante años funcioné desde la autoexigencia, el control, el cuidado hacia fuera, la desconexión interna. Tenía todo lo que se supone que una mujer "debería tener", pero por dentro algo seguía doliendo. Algo estaba atrapado, congelado... y pedía espacio para liberarse.
Mi despertar no fue un momento místico. Fue una serie de pequeñas muertes. Dejar de fingir. Caer. Habitar el silencio. Y escuchar al cuerpo por primera vez sin intentar corregirlo.
Ahí comenzó el verdadero camino: el de volver a mí.
Mi camino como terapeuta y como mujer
Formación especializada
Me especialicé en trauma, regulación del sistema nervioso y apegos. Trabajo con breathwork, somática, movimiento y energía. Sigo formándome en terapia Gestalt porque creo que nadie termina de aprender mientras acompaña a otros.
Experiencia personal
Soy mujer sensible, madre, aprendiz constante, y rebelde amorosa. He vivido todo lo que hoy acompaño, lo que me permite ofrecerte no fórmulas perfectas, sino espacios reales. Presencia. Herramientas vivenciales para que tu cuerpo vuelva a confiar.
Mi filosofía
Acompaño sobre todo experiencias grupales online y retiros donde puedes soltar el disfraz, quitarte el peso de encima y respirar de nuevo, con todo lo que eres. Un espacio donde puedas habitarte con amor y libertad.
Este espacio es para ti si...
Repites patrones
Sientes que caes en los mismos comportamientos una y otra vez, pero no logras encontrar la salida del bucle emocional que te atrapa.
Luchas con los límites
Te cuesta poner límites claros, confiar en los demás o soltar el control que te da una falsa sensación de seguridad.
Buscas sanación real
Has leído mil libros de autoayuda, pero intuyes que el cuerpo necesita otra cosa: una experiencia vivencial que te permita sanar desde lo profundo.
Anhelas reconectar
Estás lista para volver a ti misma, para habitar tu cuerpo y tu vida sin tanto ruido externo ni juicios internos.
Del trauma a la libertad - No estás sola
Yo también estuve ahí. Y sé que del otro lado del trauma, hay un territorio que se llama libertad. Y que no se llega sola, pero sí acompañada de forma segura, amorosa y profunda.
El camino de sanación emocional no tiene por qué ser en soledad. Juntas podemos explorar esos espacios que duelen, regular tu sistema nervioso y construir nuevas formas de relacionarte contigo misma y con el mundo que te rodea.
¿Lista para dar el primer paso hacia tu libertad emocional?